Imagina un viaje que te permite descubrir la belleza de Europa desde una perspectiva única, donde los ríos y canales se convierten en tus carreteras y los barcos fluviales en tus hogares temporales.
El turismo fluvial es una forma de viajar que cautiva a quienes buscan aventuras inolvidables y experiencias enriquecedoras.
En este artículo te presentamos a un viajero, uno de nuestros clientes más experimentados y que ha sido, sin duda, cautivado por esta manera de viajar.
Hablamos con Miguel Moragues, un mallorquín de 71 años que ha realizado 19 cruceros fluviales de una semana y que ha recorrido multitud de itinerarios fluviales.
Lleva navegando desde 2005, con lo que su experiencia es inigualable y la ha compartido con nosotros en esta entrevista.
Sigue leyendo y descubre qué nos ha contado sobre destinos, consejos y aventuras del turismo fluvial.
¿Cómo recuerdas tu primer viaje en barco? ¿Qué te motivó a probarlo?
Pues la verdad es que fue un poco por casualidad. Como viajero, yo quería ir a Francia, pero no buscaba el típico viaje organizado ni ir de hotel en hotel. Buscando alternativas en internet, encontré la web de Danfluvial y me llamó mucho la atención la idea de alquilar un barco sin licencia. Pensé que sería una aventura diferente y nos lanzamos a probarlo. Fue en el año 2005.
¿Con quién sueles viajar en tus escapadas fluviales?
Casi siempre viajo con mi familia, con mi mujer y a veces se unen algunos amigos. Es una experiencia ideal para compartir entre varios viajeros y disfrutar en grupo. Cada uno tiene su tarea a bordo y lo pasamos muy bien juntos.
Has hecho 19 viajes fluviales, ¿Qué es lo que más te ha enganchado de esta forma de turismo?
La tranquilidad y la independencia. La paz que experimenta un viajero.
No es un monasterio benedictino, pero es lo que más se acercaría. Para mí, es como esos lugares de paz y tranquilidad en cuyos jardines solo se escuchan los pájaros.
El estar en plena naturaleza, rodeado de paisajes y viendo cosas diferentes constantemente…
Poblaciones agrícolas fuera de lo convencional… lugares idóneos para cualquier viajero a los que no llegas si viajas por carretera.
La sensación de libertad es total. Además nosotros alquilamos siempre un coche y lo dejamos en la base. Esto nos permite organizar alguna excursión a zonas más alejadas y aprovechar al máximo el viaje en cada país.
Cuéntanos sobre uno de tus viajes fluviales favoritos. ¿Qué lo hizo especial y memorable?
Todos han sido especiales, la verdad. Y como viajero siempre hemos ido variando. Hasta ahora no hemos repetido ninguno.
En el último, por el río Sarthe (valle del Loira), fuimos a Angers en coche desde Sablé-sur-Sarthe. El castillo me encantó.
Estos viajes nos permiten siempre, a cualquier viajero, aprender mucho sobre historia y geografía. De hecho, descubrí allí que el castillo de Angers fue construido en el siglo XIII por Blanca de Castilla, infanta de Castilla y reina consorte de Francia.
¿Has notado diferencias notables entre los canales de diferentes países europeos en términos de belleza, cultura o experiencia?
Cada destino tiene su encanto para un viajero y todos han sido estupendos.
El primero fue el Canal du Midi e hicimos mucha vida en el barco, solo desembarcamos en Carcassonne. Pero en los siguientes, fuimos explorando más y más.
Ahora preferimos siempre un río, y si hay que pasar por algún canal, se pasa. Pero el río nos gusta más.
El año pasado hicimos el de Alsacia y desde allí nos acercamos en coche a Luxemburgo; también nos gustó mucho.
Cuando hicimos el de Fürstenberg, en Alemania, organizamos una excursión a un campo de concentración nazi donde recluían a mujeres… Nos resultó muy interesante conocer esta parte de la historia como viajero (Campo de concentración de Ravensbrück).
Irlanda, la zona norte, es preciosa.
Y el Támesis te diría que es el destino fluvial que más nos enamoró. Por muchas cosas, desde los paisajes y la zona hasta la amabilidad de sus gentes y la gastronomía.
La atención de toda la gente era fenomenal… visitamos Benson, Oxford y las universidades.
Sobre los destinos favoritos…
En 2006 navegamos por el Gran Lago de Portugal y fue absolutamente fantástico. El puerto lo inauguramos nosotros, aún no había base y el barco olía a nuevo. Es el mayor lago artificial de Europa, los pueblos se han quedado como más arriba pero son tan amables que los de los restaurantes bajaban a recogernos en coche o furgo.
Escocia, el norte de Irlanda y el Támesis… destinos ideales para todo viajero.
El Moldava es espectacular porque ves Praga.
Viajar en grupo es común en el turismo fluvial. ¿Cuáles son las ventajas para un viajero como tú?
El precio por viajero se reduce cuando viajas en grupo. Como el precio de alquiler de un viaje fluvial es por barco, divides los costes entre todos y esta es una de las grandes ventajas de viajar en grupo para cualquier viajero.
Por otro lado, para viajar en grupo tienes que buscar una conjunción de personas que sean independientes, cada una por su lado.
Lo que funciona, en mi opinión, es que cada viajero haga un poco su vida en ciertos momentos del día, independientemente del grupo, aunque luego nos reunamos todos para momentos como la cena.
¿Tienes alguna anécdota o experiencia interesante que quieras compartir con otros viajeros?
Recuerdo en el Río Saona ver a lo lejos una moto lancha de mar que resulta que amarró a nuestro lado más tarde y pasaron la noche allí cerca de nosotros.
Eran un matrimonio alemán que viajaba con su hijo y estuvimos charlando mucho con ellos.
Nos llamó la atención su viaje en lancha: durante un mes recorriendo todo el Mediterráneo y metiéndose a los ríos por donde se podía, una aventura increíble para cualquier viajero.
¿Qué consejos darías a un viajero que está considerando este tipo de viaje por primera vez?
Que lo disfrute como viajero.
Que vaya dispuesto a vivir una experiencia nueva… dispuesto a estar tranquilo.
Y que no viaje con personas que les puedan causar algún tipo de estrés a los viajeros.
¿Has notado cambios o tendencias en el turismo fluvial a lo largo de estos años? ¿Ha evolucionado de alguna manera?
Los barcos han evolucionado mucho en cuanto a las instalaciones y equipamiento.
La comodidad para el viajero es cada vez mayor.
También los puertos han ido haciendo mejoras y ahora ya tienes acceso a todo en cada uno: agua, electricidad y múltiples servicios.
¿Cuál ha sido tu experiencia al alquilar barcos con Danfluvial? ¿Qué te ha llevado como viajero a seguir eligiéndonos?
Llegué a Danfluvial después de varios años alquilando el barco fluvial con otra empresa, pero se jubiló esa persona y busqué otra opción. Encontré así Danfluvial y ya no me cambio.
El trato, la amabilidad y atención totalmente personalizada en todo momento hace que elijamos Danfluvial una y otra vez para navegar.
Algunas personas pueden tener dudas o preocupaciones sobre el turismo fluvial.
¿Cómo abordarías esos temores y dudas?
Les diría que estén muy atentos a las instrucciones que reciben el día que llegan a la base.
Que no den nada por sabido, sino al contrario.
Todo es importante y deben prestar mucha atención como cualquier viajero.
Hay que entenderlo para luego saber hacerlo bien.
Es una información muy valiosa para el viajero, te enseñan desde cómo girar el barco hasta cómo entrar en las esclusas. ¡Ah!, y las señalizaciones, que presten atención a las diferencias entre río y canal.
¡Miedo, ninguno! Además, harás una prueba con el operario.
¿Qué tipo de actividades o lugares recomendarías como viajero fluvial?
¿Hay lugares que no te canses de ver?
Muchos pescan o hacen paseos en bicicleta.
A nosotros nos atrae más la gastronomía y las visitas culturales, conocer la historia de cada lugar.
En Jarnac (Charente) por ejemplo, hicimos una excursión para ver cómo se hace el coñac.
En Alemania, además de visitar los campos de concentración, fuimos también a conocer Berlín (sin el barco).
En Escocia a una bodega de whisky… un plan ideal para cualquiera.
En Bélgica nos acercamos a Bruselas y en Venecia a Torcello, Murano y Burano.
Es cuestión de organizarlo entre los viajeros.
¿Qué consejos tienes para planificar y disfrutar al máximo como viajero fluvial?
Lo primero, elegir la región de navegación y lo segundo, mirar qué hay en el entorno.
Nosotros… Pues llegamos a Nantes, entonces vemos qué hay cerca. Está el circuito de coches Le Mans… pues vamos a verlo. París no está lejos… vayamos también…
¿Alguna comida o bebida local que no deba perderse?
En todas las regiones tuvimos experiencias culinarias maravillosas.
La gastronomía es, para nosotros, una parte muy importante del viaje.
Solemos pedir lo autóctono, lo local. El vino de la región, el plato típico de cada localidad idóneo.
¡Nos gusta probar y descubrir!
Finalmente, ¿Qué mensaje le darías a un viajero que aún no han probado el turismo fluvial y están considerando la idea?
Aconsejaría que lo pruebe, aunque sea solo por un fin de semana. Lo malo podría ser que se le haga corto.
Una semana para empezar quizás lo veo demasiado si se trata de un viajero sin experiencia previa. Pero que lo pruebe unos días, estoy seguro de que a todo viajero le va a encantar.
¡Gracias, Miguel! Por habernos elegido para tus cruceros fluviales, por habernos concedido esta entrevista y por haber compartido tus vivencias como viajero con nosotros.
Nos vemos para el crucero número 20. ¿A dónde irás como viajero?




