Si has reservado ya tu crucero fluvial o estas pensando en hacerlo habrás oído hablar de las esclusas y probablemente no sepas su significado ni si son fáciles o no de maniobrar. En ese caso, este articulo está pensado desde Danfluvial para ti.
Es más fácil de lo que parece.
La palabra esclusa significa en latín las «aguas separadas». Las esclusas son obras de arte hidráulicas que permiten la navegación de los barcos uniendo las dos partes navegables con diferentes niveles. Una cámara, aislada por dos puertas, en el que se puede hacer variar el nivel del agua, permitiendo así a los barcos subir o bajar un importante desnivel del río o canal.
El cruce de una esclusa es una operación bastante lenta; puesto que hay que equilibrar los niveles de agua, primero con el tramo de canal donde se encuentra el barco y luego con el otro nivel hacia el que saldrá el barco. Técnicamente, el límite de desnivel que puede ser vencido con una sola esclusa es de aproximadamente 25 m.
Atravesar esclusas es una de las partes más divertidas del crucero fluvial y permite que todo el mundo se implique. Cuando pases por la primera, verás que el procedimiento es sencillo y estarás deseando pasar la próxima.
Tipos de esclusas y funcionamiento
Según la región de navegación de tu crucero fluvial , las esclusas pueden ser manuales, eléctricas o automáticas; funcionan exactamente del mismo modo.
Las esclusas manuales:
En estas esclusas, tú eres el protagonista. Son estructuras tradicionales donde la fuerza física y la coordinación son clave. Sigue estos pasos para una maniobra segura:
- Preparación: Antes de entrar, asegúrate de que las compuertas opuestas estén totalmente cerradas para mantener el nivel del agua.
- Acceso: Entra muy lentamente y pasa las amarras sin anudarlas; el barco debe poder subir o bajar libremente.
- Operación: Acciona las paletas para llenar o vaciar la cámara. Una vez nivelado el agua, empuja la viga de equilibrio para abrir las pesadas puertas de madera.
- Finalización: Tras salir, recuerda cerrar las puertas y bajar las paletas para dejar la esclusa lista para el siguiente navegante.
Las esclusas électricas:
Las esclusas eléctricas facilitan el tránsito gracias a mecanismos motorizados. En la mayoría de los casos, contarás con la ayuda de un esclusero que supervisará la maniobra.
Señalización: Observa siempre los semáforos antes de aproximarte.
El Esclusero: Es la autoridad en este punto. Sigue sus instrucciones sobre dónde posicionar el barco.
Mecanismos: Los actuadores eléctricos o hidráulicos se encargan de mover las compuertas y válvulas, permitiéndote disfrutar del proceso sin esfuerzo físico.
Las esclusas automáticas:
Diseñadas para una autonomía total, estas esclusas funcionan mediante sistemas de detección avanzada. Los usuarios las operan libremente siguiendo la lógica del sistema:
Detección inteligente: Al aproximarte, un detector de orilla o un radar detectará tu presencia para iniciar el ciclo automático.
Ciclo de llenado/vaciado: El sistema PLC (Control Lógico Programable) gestiona la apertura de válvulas y compuertas de forma secuencial y segura.
Seguridad Activa: Cámaras de CCTV y sensores de proximidad monitorean constantemente la cámara. Ante cualquier imprevisto, utiliza el intercomunicador de emergencia ubicado en el panel de control.
Te recomendamos ver el video de como pasar una esclusa de nuestro canal:
Consejos para un paso perfecto
Navegar por las esclusas es una experiencia agradable si se siguen estas pautas fundamentales de convivencia y seguridad:
Normas de Prioridad y Cortesía
Prioridad: Los barcos comerciales siempre tienen preferencia sobre los de recreo.
Horarios: Respeta estrictamente los tiempos de apertura y descanso de los escluseros.
Paciencia: En épocas de sequía, el esclusero agrupará varios barcos antes de operar.
Gratuidad: El servicio es gratuito, aunque se agradecen las propinas. Recuerda que el esclusero no tiene la obligación de amarrar tu barco.
Comunicación: Si piensas detenerte entre dos esclusas, avisa al esclusero para que no preparen la siguiente maniobra en vano.
Maniobra de Aproximación
- Anuncio: A unos 200 metros, reduce la velocidad y avisa de tu llegada con uno o dos claxonazos.
- Entrada: Si las puertas están abiertas, entra directamente y amarra.
- Espera segura: Si hay barcos saliendo, espera a 100 metros para no obstaculizar y evitar remolinos.
En todos los casos:
- Maniobra en marcha lenta
- Suba y baje las escaleras con precaución pues a menudo son resbaladizas
- No salte nunca de la esclusa sobre el tejado del barco
- Una vez concluido el paso por la esclusa recoja bien las amarras en la cubierta del barco.
Curiosidades
El sistema de presa existe desde hace más de 2000 años, se crearon para que los barcos pudieran atravesar las presas que acarreo en un principio, la creación de pequeñas «puertas desagüe» (estrechamiento).
A partir del siglo XV, las dársenas con puertas marineras aparecen sobre los cursos de agua europeos. Estas dársenas son un acercamiento de dos compuertas que permiten ahorrar el agua perdida durante cada pasaje (paleo-esclusa). Este sistema ya no se utiliza, aunque fue el precursor directo de las esclusas modernas.
A partir del Renacimiento, los ingenieros holandeses e italianos como Leonardo da Vinci, perfeccionan este sistema trabajando especialmente sobre los batientes y la presión que soportan. Mejoras progresivas (puertas de guillotinas, después arqueadas, y a partir del siglo XIX compuertas cilíndricas) van a permitir equilibrar la presión sobre las puertas y la construcción de esclusas cada vez más manejables (5 m y más).



