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DIARIO DE ABORDO I

Iniciamos el Diario de Abordo con el viaje de uno de nuestro navegantes a la fantástica Borgoña: Brienon- Venarey 

DÍA 1:

Hoy comenzó el día con un radiante sol que bañaba la Borgoña. Éramos un grupo grande así que pasamos la noche a bordo de los barcos QUATTRO, SIXTO y OCTO. Por la mañana pudimos conocer las instalaciones y facilidades que ofrece la base de Venarey, para dirigirnos al sur e ir al mediodía en coche a almorzar enLe Macarena,un restaurante regional situado en el pueblo de Pouillenay donde pudimos degustar la típica carne charolaise y un delicioso plato a base del queso de la región Époisse. Una de las ventajas de este sitio es que se puede ir desde la base en bicicleta.

Desde el restaurante fuimos a la Fábrica de Anís de Flavigny-sur-Ozerain, un pueblo que se encuentra entre los Pueblos más Bellos de Francia, donde un guía nos explicó el proceso y origen de la producción de caramelos a base de anís y azúcares, ¡además de otros muchos sabores como la rosa, el regaliz o el café!

Tras la visita, pudimos dar una vuelta por la tienda y degustar algunos de estos dulces y de paso comprar algunos en sus cajitas tradicionales e ideales para regalar.

También visitamos la cripta de la abadía carolingia que se encuentra justo en frente de la fábrica, ¡imposible perderse!

Para terminar nuestra visita de Flavigny, dimos un paseo por el pueblo, un lugar muy tranquilo y que muestra a través de sus casas la antigüedad de este y el entorno natural en el que se encuentra invita a relajarse y a desconectar con un buen libro o buena compañía.

Más tarde, fuimos al Muséoparc, un centro de interpretación de la Batalla de Vercingétorix y los Romanos, o lo que es lo mismo, el suceso de donde se inspiraron para crear el cómic belga Astérix y Obélix. Este sitio es fácilmente accesible en bicicleta desde la base. Según algunos historiadores, este importante evento para el país galo tuvo lugar en el sitio en que se encuentra actualmente el museo. Al haberse abierto al público recientemente, este centro ofrece mucha nueva información sobre aquella época así como una sección que me pareció muy interesante donde nos aclaran dudas sobre mitos e ideas preconcebidas, como por ejemplo, que los galos no llevaban cascos con alas, como se pueden ver en muchas ilustraciones antiguas o en el famoso cómic.

Para completar el tour de Vercingétorix, subimos a una colina en coche (solo un apasionado del ciclismo de montaña podría acceder en bicicleta) donde se encuentra una estatua enorme de este personaje histórico, pero, ¡cuidado! Está representado de manera romanesca, con el atuendo típico de los antiguos galos, pero el dato curioso es que nadie supo realmente cómo era físicamente este héroe. Después de este día tan largo y lleno de visitas interesantes, tuvimos una cata de vinos de la región en la Oficina de Turismo de Venarey donde pudimos comprar algún que otro producto regional y justo en frente de ésta cenamos en el restaurante L’Esprit, donde comimos muy bien y el trato que se nos ofreció no fue menos. Ambos sitios fácilmente accesibles en bicicleta desde la base.